Capítulo 7
Harry
Me quedé mirando la pantalla. Estaba seguro que era ella, o al menos, alguien desde el hotel. Contesté y oí un débil "Hola, ¿Harry?". Me quedé mudo de vergüenza. Era ella, era su voz. Siguió preguntando por mí y yo seguía sin poder articular palabra así que Louis me quitó el teléfono.
-¿Sí?
-...
-Harry ahora mismo no puede ponerse, digamos que no ha podido contener la emoción. -se rió. Le dí un empujón.
-...
-Vale, yo se lo digo. Venga, adiós bonita y a pasarlo bien eh.- colgó.
-Pero, ¿tú eres tonto?
-Habló el pasmado. Ahora sí hablas, ¿eh? -dijo levantando las cejas.
-Te vas a cagar, ya verás -me lancé sobre él y nos empezamos a pelear imitando esos programas de lucha libre de la tele.
-¡Suéltame! ¡Ah! Idiota, que me haces daño. ¿No quieres saber lo que me ha dicho tu noviecita?
-No es mi noviecita -solté, aunque consiguió tumbarme y se sentó encima de mi espalda, agarrándome de los brazos.
-Ah, es verdad, que ya te gustaría a ti.
-Imbécil. A ver, ¿qué te ha dicho? -Louis se levantó y me puse de pie.
-Pues que esta tarde a las 4 en recepción.
-¿Qué? ¿Pero tú piensas? ¡Son las 2! Por lo menos llego a las 5 si salgo ahora. Llámala y dile que voy a las 6 y media.
-Llámala tú, a ver si te crees que soy tu secretaria.
-Olvidaba que te podías herniar por coger el teléfono. Me voy que no llego, ya la llamaré de camino.
Fui a despedirme de mi madre, que tras mucho insistir en que me quedara a comer, me guardó la comida en un tupper y me dejó irme. De camino llamé al hotel para que le dieran el recado. Llegué a Londres sobre las 5 y cuarto de la tarde, así que fui a casa, me duché, me arreglé y fui al hotel. Aún eran las 6, y como faltaba aún media hora, decidí meterme al bar del hotel y me pedí un refresco. A las 6 y media en punto salí a recepción y me senté en unos cómodos sofás beige. La verdad es que el hotel era muy bonito y estaba bastante bien decorado. Cada medio minuto miraba el reloj de la pared. Se me estaba haciendo eterna la espera. 7 menos veinte. 7 menos 5. 7 en punto. A las 7 y cuarto decidí ir a preguntar a recepción si seguía en el cuarto. Cuando el recepcionista me contó que no la había visto salir en todo el día, decidí subir a ver si le había pasado algo. Estuve un buen rato llamando a la puerta, hasta que volví a bajar a recepción para que me dieran una copia de la llave. Algo le tenía que haber pasado porque no era normal que ni contestara ni se oyera un sólo movimiento en el cuarto. Entré en el ascensor con una señora un tanto mayor con un perro bastante malhumorado que no paraba de mirarme. Finalmente, bajé del ascensor. Me planté frente a la puerta y llamé nuevamente, por si acaso. Al ver que nadie contestaba, entré y me encontré a Belle tumbada en el suelo. Me quedé de piedra. 10 segundos después reaccioné y me tiré al suelo junto a ella, comprobando su pulso y si respiraba. Recordaba aún algo de primeros auxilios de unos cursos que nos dieron en el instituto, aunque no mucho. Tras ver que respiraba y tenía pulso, saqué el móvil y marqué el número de emergencia. A los 15 minutos había una ambulancia aparcada en la puerta principal del hotel y unos camilleros levantando a Belle del suelo. Seguí a la ambulancia con el coche y cuando llegamos al hospital me dijeron que tenía que esperar en la sala de espera. Me senté intentando calmarme. Estaba muy nervioso. No sabía que podía haberle pasado, ni si era grave y nadie le informaba de nada. Una hora y cuarenta y cinco minutos después se me acercó un médico.
-Disculpe, ¿es usted familiar de la chica a la que encontró?
-Soy un amigo suyo. ¿Cómo está?¿Puedo entrar a verla?¿Qué le ha pasado?¿Puedo pasar a verla?- estaba bastante nervioso, aún no lo podía creer.
-Verá, necesito que me rellene estos datos y que me proporcione el número de teléfono de algún familiar de la chica.
-De acuerdo, pero ¿podría contestarme? ¿Está bien?
-Está fuera de peligro, es lo único que puedo decirle.
-Vale. Gracias doctor.
Intenté rellenar la ficha con los datos de Belle, pero me fue imposible. Ni si quiera sabía sus apellidos. Dejé mi número en la recepción del hospital y me fui al hotel. Busqué entre algunas de sus cosas intentando averiguar algo, para contactar con su familia. Cogí su cartera, con el carnet de identidad y la tarjeta sanitaria y volví al hospital. Llamé a Louis para contarle lo que había pasado, pero comunicaba. Me senté de nuevo en la sala de espera y empecé a rellenar datos. No sabía si intentar localizar a su familia, porque si ella se había ido de casa por algo sería, no creo que quisiera que la encontraran o volver con ellos; aunque, por otra parte, yo no era quién para decidir por ella y tal vez sus padres se merecieran saber que había pasado con su hija. Al final opté por no hacer nada hasta que no la viera, y si quería que avisara a su familia, lo haría. Le entregé a la secretaria la ficha y le pregunté que cuándo podría verla, pero me contestó que no estaba autorizada para eso.
-Disculpe señor..
-Styles.
-Señor Styles. ¿Ha conseguido contactar con algún familiar suyo?
-No, no he podido, lo siento.
-No se preocupe, al ser ella mayor de edad no es necesario.
-¿Podría verla doctor?
-Sólo se permite la entrada a familiares, lo siento.
-Por favor, soy su novio. -Intenté sonar lo más convincente posible, necesitaba verla, tenía que saber que estaba bien.
-De acuerdo. Le acompañaré a la habitación.
Llegamos a la zona de observación y desde el pasillo se la podía ver a través de un gran ventanal que había. Estaba profundamente dormida. El médico que me acompañó me dijo que podía quedarme por la noche si quería y que vendría el médico del turno siguiente a informarme sobre su estado. Coloqué una silla al lado de su cama y me quedé mirándola mientras la cogía la mano. No sabía cuánto tiempo había pasado hasta que el médico entró.
-Buenas noches, soy el doctor Adams. ¿Es usted familiar de la paciente?
-Sí. ¿Qué le pasa doctor? ¿Es grave?
-No, no se preocupe. Ahora mismo está sedada y únicamente ha sufrido un golpe en la frente. Como mucho le saldrá un moratón, nada serio. Ha sido un desmayo causado por una bajada de tensión, posiblemente por estrés, aunque es frecuente en su estado.
-¿Estado?¿Qué estado?
-Verá, según los análisis que le hemos realizado hemos descubierto que..- la voz de Belle le interrumpió.
-Hmm..¿Dónde estoy?
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¿Qué le pasará a Belle? ññ No me odiéis por dejaros con la intriga jajaj Siento no haber subido capítulos desde que volví, pero soy tan lerda que me he cargado el ordenador y posiblemente se me hayan borrado todos los capítulos que llevaba escritos y he tenido que volver a empezar u.u Espero que os haya gustado :) He intentado hacerlo más largo, porque muchas me habéis dicho que eran muy cortos jajaj Espero que así esté a su gusto, signorinas ^^ Ya sabéis, cualquier cosa que me queráis decir podéis hacerlo en mi ask (ask.fm/walaaam8), en mi twitter (twitter.com/walaaam) o en el blog mismamente :) Si queréis que os avise cada vez que suba nuevos capítulos pedídmelo por twitter por favor, para así llevar algo de orden en el caos que es mi vida jajaj
Muchísimas gracias por leer (L)
miércoles, 29 de agosto de 2012
lunes, 6 de agosto de 2012
Capítulo 6
Belle
Apenas terminé de desayunar le volví a llamar. Volvió a saltar el buzón. ¿Por qué no lo cogía? Sólo quería agradecerle lo que había hecho por mí. Saqué de mi bolsa una pequeña cajita que me regaló mi hermano antes de irse. Mi hermano... Sí, tal vez podría llamarle a él, él podría ayudarme. Hacía muchos años que no hablaba con él, desde que se fue de casa. Yo era aún muy pequeña, nunca me dijeron porque se fue. Dejé la cajita sobre la cama y fui a buscar el móvil. Mierda. Lo había tirado a la piscina antes de irme. Bueno, ya buscaría la forma de encontrarle. Me senté en la cama y miré fijamente la caja. Me quité el colgante que llevaba puesto. Era una llave que habría la caja. La abrí y volqué todo su contenido en la cama. Cayeron billetes, monedas y un par de fotos. Conté el dinero, eran todos mis ahorros. Era más de lo que esperaba, lo suficiente como para vivir unos cuantos meses hasta que encontrara un trabajo. Difícilmente podría seguir pagándome los estudios. Empecé a desesperarme. Tenía que acabar la carrera si quería conseguir algo en la vida, pero para eso necesitaba dinero, dinero que no tenía. Para conseguir dinero tendría que trabajar, pero a duras penas encontraría un trabajo con un sueldo suficiente como para pagar un alquiler, comida, luz, agua y la carrera. Decidí no pensar mucho en ello y ducharme. No conseguí despejarme y seguí intentando buscar soluciones. Planeé salir por la tarde a buscar un sitio donde vivir e intentaría encontrar a mi hermano. Además, no podía quedarme mucho tiempo en el hotel, sería abusar del tal Harry.
Harry
Después de conducir lo que a mí me pareció una eternidad llegué a casa de mi madre. Había organizado una comida en la que estaría toda mi familia, incluyendo mis primos, tíos y abuelos. No me pareció mal plan. Hacía mucho que no veía a nadie de mi familia. Salí al jardín y, cuando terminé de saludar a todo el mundo, fui a la cocina a dejar los pasteles. La puerta estaba medio abierta y pude ver que dentro estaban mi hermana Gemma y su novio Andy. No me caía nada bien ese tío. Era unos 3 o 4 años mayor que yo, aunque parecía más pequeño. No era demasiado alto, ni tenía pinta de matarse en el gimnasio, pero era guapo, o al menos eso decía todo el mundo. Les oí discutir y decidí quedarme detrás de la puerta escuchando. Discutían por algo que Gemma había dicho. Vi como Andy le agarraba del brazo y levantaba a la vez la otra mano. No sé como, pero al instante estaba enfrente de él dándole un puñetazo. Se cayó al suelo y le di una patada. Oí a Gemma gritar y noté como tiraba de mí, pero no era capaz de entender lo que decía. Le agarré de la camisa, le levanté y le di otro puñetazo. Intentó defenderse, pero no era capaz de tenerse en pie. Le arrastré hasta la puerta de casa, le saqué a la calle y le empujé contra la acera. Le di otra patada. Entonces, noté como mi madre tiraba de mí. Me giré y vi a toda mi familia en la puerta mirándome con cara de preocupación. Miré al suelo y vi a Andy mirándome. Sangraba por la nariz. Entré en casa, dejándolos a todos ahí. En el pasillo vi a Gemma llorando. Me acerqué y simplemente la abracé. No sabía que decir. Me arrepentía de lo que había hecho, pero ese cabrón se lo merecía. Mi madre entró y empezó a hacerme un montón de preguntas que no quise contestar, le di un beso en la mejilla y empecé a subir a mi habitación cuando sonó el timbre. Me paré en medio de las escaleras mirando hacia la puerta. Si ese idiota venía a buscar pelea la iba a encontrar.
- Harry Edward Styles quédate donde estás.- Mi madre me había visto mirar la puerta.- No quiero más peleas en esta casa, ¿queda claro?
Asentí, aunque no le hice ni caso y fui tras ella. Abrió la puerta y vi a Louis sonriendo como un idiota. ¿Qué hacía aquí? Sonreí.
-Hola Anne, te he traído pasteles - dijo mientras le daba un beso. Me reí. Había traído los mismos pasteles que yo.- ¿Y a ti que te pasa que te ríes tanto?
-¿No había otra pastelería en toda Londres o qué?
-Es que estos le gustan a tu madre.
-Yo le he traído los mismos.- dije entre risas.
-Copión.- dijo mientras nos pegábamos en broma.- Por cierto, hay una ambulancia en la puerta, he oído algo de un tío con la nariz rota.
-Ven anda, vamos fuera y te lo cuento marujón.
Salimos fuera y todo había vuelto a la normalidad. Gemma había dejado de llorar y el resto seguían como si nada. Nos sentamos en los escalones del porche cuando llegó mi tía a preguntarme si estaba bien. Después de hablar un rato con ella, le conté a Louis lo que pasó.
- Ese cabrón, hijo de puta, se lo tiene bien merecido. Le tendrías que haber matado. Todavía tendrá la cara de acercarse a tu hermana. Es que como me lo encuentre le mato, bueno no, yo no pego a nadie, soy pacífico, mejor te aviso.
-Estás loco.- dije riéndome.- ¿Qué haces aquí?
-¿Me vas a echar o qué? No te tengo miedo.
-Mira que te meto con mi súper puño eh.- dije mientras le daba en el brazo. De repente, sonó mi móvil. Miré a Louis.- Tío, es ella.
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Sé que este capítulo es algo corto, pero no he podido escribir más. Estoy de vacaciones y desde aquí es un poco complicado subir más :S Espero que os guste :) Si me queréis decir algo podéis hacerlo aquí por comentarios, en mi ask (ask.fm/walaaam8) o mi twitter (@walaaam).
Belle
Apenas terminé de desayunar le volví a llamar. Volvió a saltar el buzón. ¿Por qué no lo cogía? Sólo quería agradecerle lo que había hecho por mí. Saqué de mi bolsa una pequeña cajita que me regaló mi hermano antes de irse. Mi hermano... Sí, tal vez podría llamarle a él, él podría ayudarme. Hacía muchos años que no hablaba con él, desde que se fue de casa. Yo era aún muy pequeña, nunca me dijeron porque se fue. Dejé la cajita sobre la cama y fui a buscar el móvil. Mierda. Lo había tirado a la piscina antes de irme. Bueno, ya buscaría la forma de encontrarle. Me senté en la cama y miré fijamente la caja. Me quité el colgante que llevaba puesto. Era una llave que habría la caja. La abrí y volqué todo su contenido en la cama. Cayeron billetes, monedas y un par de fotos. Conté el dinero, eran todos mis ahorros. Era más de lo que esperaba, lo suficiente como para vivir unos cuantos meses hasta que encontrara un trabajo. Difícilmente podría seguir pagándome los estudios. Empecé a desesperarme. Tenía que acabar la carrera si quería conseguir algo en la vida, pero para eso necesitaba dinero, dinero que no tenía. Para conseguir dinero tendría que trabajar, pero a duras penas encontraría un trabajo con un sueldo suficiente como para pagar un alquiler, comida, luz, agua y la carrera. Decidí no pensar mucho en ello y ducharme. No conseguí despejarme y seguí intentando buscar soluciones. Planeé salir por la tarde a buscar un sitio donde vivir e intentaría encontrar a mi hermano. Además, no podía quedarme mucho tiempo en el hotel, sería abusar del tal Harry.
Harry
Después de conducir lo que a mí me pareció una eternidad llegué a casa de mi madre. Había organizado una comida en la que estaría toda mi familia, incluyendo mis primos, tíos y abuelos. No me pareció mal plan. Hacía mucho que no veía a nadie de mi familia. Salí al jardín y, cuando terminé de saludar a todo el mundo, fui a la cocina a dejar los pasteles. La puerta estaba medio abierta y pude ver que dentro estaban mi hermana Gemma y su novio Andy. No me caía nada bien ese tío. Era unos 3 o 4 años mayor que yo, aunque parecía más pequeño. No era demasiado alto, ni tenía pinta de matarse en el gimnasio, pero era guapo, o al menos eso decía todo el mundo. Les oí discutir y decidí quedarme detrás de la puerta escuchando. Discutían por algo que Gemma había dicho. Vi como Andy le agarraba del brazo y levantaba a la vez la otra mano. No sé como, pero al instante estaba enfrente de él dándole un puñetazo. Se cayó al suelo y le di una patada. Oí a Gemma gritar y noté como tiraba de mí, pero no era capaz de entender lo que decía. Le agarré de la camisa, le levanté y le di otro puñetazo. Intentó defenderse, pero no era capaz de tenerse en pie. Le arrastré hasta la puerta de casa, le saqué a la calle y le empujé contra la acera. Le di otra patada. Entonces, noté como mi madre tiraba de mí. Me giré y vi a toda mi familia en la puerta mirándome con cara de preocupación. Miré al suelo y vi a Andy mirándome. Sangraba por la nariz. Entré en casa, dejándolos a todos ahí. En el pasillo vi a Gemma llorando. Me acerqué y simplemente la abracé. No sabía que decir. Me arrepentía de lo que había hecho, pero ese cabrón se lo merecía. Mi madre entró y empezó a hacerme un montón de preguntas que no quise contestar, le di un beso en la mejilla y empecé a subir a mi habitación cuando sonó el timbre. Me paré en medio de las escaleras mirando hacia la puerta. Si ese idiota venía a buscar pelea la iba a encontrar.
- Harry Edward Styles quédate donde estás.- Mi madre me había visto mirar la puerta.- No quiero más peleas en esta casa, ¿queda claro?
Asentí, aunque no le hice ni caso y fui tras ella. Abrió la puerta y vi a Louis sonriendo como un idiota. ¿Qué hacía aquí? Sonreí.
-Hola Anne, te he traído pasteles - dijo mientras le daba un beso. Me reí. Había traído los mismos pasteles que yo.- ¿Y a ti que te pasa que te ríes tanto?
-¿No había otra pastelería en toda Londres o qué?
-Es que estos le gustan a tu madre.
-Yo le he traído los mismos.- dije entre risas.
-Copión.- dijo mientras nos pegábamos en broma.- Por cierto, hay una ambulancia en la puerta, he oído algo de un tío con la nariz rota.
-Ven anda, vamos fuera y te lo cuento marujón.
Salimos fuera y todo había vuelto a la normalidad. Gemma había dejado de llorar y el resto seguían como si nada. Nos sentamos en los escalones del porche cuando llegó mi tía a preguntarme si estaba bien. Después de hablar un rato con ella, le conté a Louis lo que pasó.
- Ese cabrón, hijo de puta, se lo tiene bien merecido. Le tendrías que haber matado. Todavía tendrá la cara de acercarse a tu hermana. Es que como me lo encuentre le mato, bueno no, yo no pego a nadie, soy pacífico, mejor te aviso.
-Estás loco.- dije riéndome.- ¿Qué haces aquí?
-¿Me vas a echar o qué? No te tengo miedo.
-Mira que te meto con mi súper puño eh.- dije mientras le daba en el brazo. De repente, sonó mi móvil. Miré a Louis.- Tío, es ella.
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Sé que este capítulo es algo corto, pero no he podido escribir más. Estoy de vacaciones y desde aquí es un poco complicado subir más :S Espero que os guste :) Si me queréis decir algo podéis hacerlo aquí por comentarios, en mi ask (ask.fm/walaaam8) o mi twitter (@walaaam).
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